Minimalismo
La música minimalista es una categoría
extendida y diversificada que incluye, por definición, toda la música
que funcione a partir de materiales limitados o mínimos; las obras que
utilizan solamente algunas notas, solamente algunas palabras, o bien las obras
escritas para instrumentos muy limitados, como címbalos antiguos, ruedas
de bicicleta o vasos de güisqui. Ello incluye las obras que sostienen un
simple gruñido electrónico durante largo rato. Las obras exclusivamente
constituidas de grabaciones de ríos o cursos de agua. Las obras que evolucionan
en ciclos sin fin. Las obras que instalan un muro estático de sonidos
de saxofón. Las obras que implican un largo lapso de tiempo para evolucionar
de un tipo de música a otro. Las obras que abarcan todas las alturas
posibles a condición de que estén comprendidas entre do y re.
Las obras que reducen el tempo hasta dos o tres notas por minuto.
Quizás las formas mas antiguas de minimalismo o de reductivismo son en
realidad de artistas visuales como Malevitch y de otros adeptos al suprematismo
en Rusia y en Polonia, o bien de Mondrian, que trabajó algunos años
más tarde en Holanda, con un mínimo de colores y de formas. O
incluso de la escuela de minimalismo en la escultura, que , en el curso de los
años cincuenta en Nueva York, usa las formas simples de cuadrados y cubos.
Artistas como Sol LeWitt y Carl André pertenecen a esta corriente.
Las Vejaciones de Erik Satie, con sus 840 repeticiones, y la pieza silente
de John Cage, 4'33", constituyen dos primeros ejemplos musicales, a pesar
de que este punto de vista no fue extensamente adoptado hasta los años
60 y 70, cuando puede ser observado en numerosos lugares, con la influencia
clara de las artes visuales. Los bordones del americano La Monte Young, la serie
de Presque rien del compositor francés Luc Ferrari, los motivos
repetidos del americano Terry Riley, las texturas diatónicas simples
del estonio Arvo Pärt, las composiciones estáticas del compositor
polaco Tomasz Sikorski y los cánones rigurosamente circulares del húngaro
Làszlo Sàry no son más que algunos algunos ejemplos de
la producción de numerosos compositores que han escogido desde esta época
explorar el microcosmos en vez del macrocosmos.
Ciertos autores han escrito "minimalismo" con una M mayúscula,
y han declarado que es la invención de un compositor en particular, de
una escuela o de una nacionalidad, pero el término deberá ser
considerado como una categoría general, como la "multimedia"
o la "música por ordenador", más que como un estilo
específico.
Tom Johnson (del Vocabulaire de la musique contemporaine p. 91, editado por Minerve en 1992, ISBN: 2-86931-058-7)